miércoles, 30 de marzo de 2011

El monólogo de las gomas.

Viene Griselda también con nosotras.

-¿Griselda? Uhh cagamos...

Si, ni hablar, más ahora que tiene gomas nuevas.

-¿Qué? ¿Se operó?

Siii booo, se operó. Me dijo orgullosa "Tomáaa, ahora las tengo más grande que vos"
Pero le dije: "Nooo boluditaa, porque usamos el mismo talle de corpiño pero yo tengo la mitad de espalda que vos"

-Además de que las tuyas son naturales.

Si, ni hablar, mirá hacen boing, boing, boing.

-Igual yo no entiendo que problema tienen las mujeres que siempre se quieren poner más pechos.

Ni idea, a mi me rompen las pelotas que no tengo, yo me sacaría un poco.

-No bueno, tampoco la boludes...

Pero son re incomodas. Hay un montón de ropa que te queda mal, no podes usar un escote muy grande porque se te ve todo, no podes usar cosas con cuello cerrado porque te las marca más. Parece que te gritan "¡¡Holaaaaaa, acá hay un terrible par de tetas pero las quieren disimular con una remera hiper ajustada!!".
Ni hablar si te pones algo con corte princesa, más que princesa sos una carpa iglú para seis personas. Tenes que parar en cada esquina para asegurarte de que no se te hayan metido pungas por abajo.

¡Mirá boluda! Ni siquiera puedo levantar el brazo cómodamente porque me choca el antebrazo.

Olvidate de hacerte la enojada. Te cruzas de brazos y el enojo se te va en la rayita que queda barbara para pasar la tarjeta de crédito.

-¿Y cuándo queres apoyar los codos en una mesa?

Mirá lo que pasa cuando trato de explicarle un corte a un empleado apoyando UN SOLO CODO en la mesa:
"Tenés que cortar esta placa cuadrada, traemela cuando la termines"
¿Con qué viene el empleado? Con una teta y media tallada en la placa de madera.
(Teta y media porque las vio medio de coté, no en todo su esplendor."

-Mi prima está obsesionada con el tema de ponerse gomas. Pasa que ella no tiene NADA.

Te digo la verdad, si yo no tuviera NADA de gomas, andaría todo el día en bolas. O sea, no en bolas de andar en cuero sino de andar sin corpiño, pero con estas tetas no puedo andar sin corpiño porque se re nota. Ni hablar en invierno, tengo que usar de esos con plaquita de goma sino los timbres matan gente.
Incluso mirá ¡Con corpiño de gomita y todo, se me notan los timbres!
¿Qué me tengo que poner, una plaquita de acero para que no se vean los pezones? ¡Cuánto te juego que me dejan las plaquitas como los conos de Madonna!
Igual por suerte no están caídas, cuando me libero del maldito opresor con aros quedan bien paraditas, aunque bue.. me quedan medio bizcochas, jeje.

-Ayy, que de boludeces que decís, amiga.

Pero es la verdad ¿O me vas a decir que a vos no te pasa?

-Si, es verdad, pero igual.

Si no podes saltar ni un charquito sin que te rompan la mandíbula.
Te acostás a dormir y te ahorcan las guachas.
Ni te cuento si agarras una calle con baches... Pffffff, tenes el ballet de L' Gomes en el auto.


Bueno, aquí termino el monólogo de las gomas porque la posta es que estoy viendo tele, chateando, mandando mensajes y no me llego a concentrar como debería. XD


Dedicado a Lucía, que se re cago de risa con las giladas que le decía. XD

martes, 22 de marzo de 2011

No, si, tal vez.

Ahahahahah, no sirvo para estas cosas.
HELLOOOOOOO, THERE IS ANYBODY OUT THERE?!
NO? OK, FUCK YOU SO!

¿Quién necesita nostalgia?
Vamos pa fueraaa que me quiero mojar,
la lluvia te espera, no lo vayas a negar!
Caete de un árbol, ponete a llorar,
Sos un chico muy sano, ¡Te tenes que equivocar!

Estribillo a estribillo te voy a inventar una canción, cuando la tenga terminada te regalo el corazón. Perdete conmigo, que yo me voy sin vos y si no te cae bien mi idea, nos perdemos los dos.

Uno por aquí, otro por allá, yo busco a uno solo que no puedo encontrar.
Perdida en un bar nos vamos a ver y con el dolor de la noche nos vamos a meter.

Shhh shhh shhh, no cantes más, que cantás mal.
-Anda a cagar, ¡yo canto para no llorar! Si no me querés escuchar, ponete una almohada en la cabeza o anda a la puta que te pario, la que te guste más.

ACUSALO CON TU MAMÁ QUICOOOO!

lunes, 21 de marzo de 2011

Realidad 1

Amaneciendo se me hace la noche y los reclamos llegaron solos.
No tengo ganas de escucharte, cada palabra es una completa molestia y es lo único que sabes hacer, molestar.

Ya no quiero más esta realidad, ya no quiero más estar acá. Todo me juega en contra, siempre me quedo sola, vuelvo a ver que no tengo dónde refugiarme y tengo que dejarme reventar por el granizo.

El sábado no pude más, no aguanté más, me quebré como en el peor de mis sueños. Odio, odio, detesto, aborrezco llorar. Más frente a gente que me conoce.
No es normal en mi, para nada, pero ese puto sábado no me dejó opción, mi vieja no me dejó opción, Alejandro no me dejó opción, la indiferencia de mis amigos no me dejó opción.

Me siento incómoda sentada en esta silla, parada en el local, acostada en mi cama. llegamos al final. No hay vuelta atrás y todavía estoy atada con un collar de ahorque a este conchudo lugar.


Tiempo al tiempo, un poco más, años esperando este momento, unos meses más y me voy a poder liberar... Espero.

jueves, 10 de marzo de 2011

Una realidad, mil colores.

Los besos se borran, los recuerdos se agudizan, las palabras cambian de significado.
No hay muchas cosas sobre las que reflexionar. Tal vez haya más de las que se pueden soportar.
La idea, la cuestión acá... Es... Es eso, así, como está.
Se pierden sin sentido, a esta altura una brisa de tu aliento cerca de mi oído despierta la fiera que dejé guardada para ocasiones especiales.
Soy arisca, dentro y fuera de ese cuarto. No permito lo que quiero, sino me conquistan. No me enamoro para no entregarme a mi misma en parte de pago. Tomo porque me gusta tomar. Fumo porque me gusta fumar. Me hago la boluda porque me gusta boludear(te).
Y todavía no podes creer que lo que ves y lo que soy sean la misma cosa. Mal vos, bien yo.

2 a 0 gana Arsenal por gol de Guga, y las idioteces aparecen solas en el teclado.

Mucho gusto, mi nombre es Guga, mi apellido es Mipesadilla y soy sólo eso, una chica que se baña un máximo de tres veces por semana (No hay excepciones por recitales, actividad física o noches de calor extremo), que emparcha la ropa sobre los parches emparchados, que levanta la comida que se le cae al suelo para seguir masticándola, que no puede pasar un día entero sin lavarse los dientes porque se desespera y que no le molesta quedarse dormida en una vereda vacía cuando nadie se entera que salió.

Puedo ser lo que ves y soy lo que está más allá de una simple imagen.


Cambio y fuera.

viernes, 4 de marzo de 2011

Señora.

Hablando en voz alta, sincera y perdida.
Reclamándole a la vida que la pasó por arriba.
Que el dolor y la agonía no terminan.
Que lo sueños se ahogaron en mentiras.

Dos hijos ella tenía, uno muerto en vida
El otro perdido en la hipocresía.
Nunca nadie la recibía, pero si la maldecían.
Camina con bolsas vacías,
y las llena con recuerdos de hazañas dolidas.

Señora acribillada por la vida, ya no hay salidas.
Señora que esquiva miradas de un ciego que atosiga.

En su mundo todo es horrible, no importa si el sol brilla.
Los amaneceres teñidos de sangre, nunca los olvida.
Y la mirada de la gente mezquina le avisa:

Señora acribillada por la vida, ya no hay salidas.
Señora acribillada por la vida, ya no hay salidas.
No la hay, no la hay, NO LA HAY.

jueves, 3 de marzo de 2011

Vos llegas, yo me voy.

Ya me sobre pasa, ya me sobre pasa. Los dedos sucios, la cabeza hirviendo, la sangre espesa, la bronca retorciéndome el estómago. No queda nada, se acaba, se terminó lo que se daba y sigo parada como una idiota esperando para ver que me toca.

Se suma el alquitrán, se evaporan el alcohol y mi altar absorbe como esponja todo lo malo que pasó, todo lo bueno que quiere pasar.

Cansancio, cansancio, cansancio. No se aguanta, no se soporta.
SÁQUENME DE ACÁ, esta ruleta me hace vomitar.

Basura humana tenías que ser.
¿Alguien que me quiera dar un beso? Podemos arreglarlo con unas chirolas y buena onda.

Basta, ni limosnas, ni fortunas, una última visita a la almohada para tirar toda la noche.

jueves, 24 de febrero de 2011

Es tan sólo un día más.

He me aquí, harta de hartarme de las cosas.
Una y otra vez aparecen las discusiones, las protestas, los reclamos, las denigraciones, las ironías.

Una vez más me callo la boca, últimamente lo hago más seguido, ya no quiero hablar, no quiero escuchar, no quiero mirar. Pretendo cerrar la puerta y no tener que volver a abrirla, pero no es así, regreso y el aire de este lugar me asfixia con su bronca.

¿Es que acaso no hay una forma amena, sutil, amigable de hacer esto? ¿Es necesario que las cosas que le duelen las exprese en forma de amenaza, de recriminación por falencias en proceso de corrección, hurgando siempre en las heridas que no pararon de sangrar?

Yo quiero ayudar, ella me dice "es lástima".
Quiero trabajar, ella dice "sos inútil".
Después va a correr atrás mío, gritando en sonidos silenciosos que cuando no esté va a morir, que mientras esté será infeliz.

Veinte minutos es todo lo que pasó y ya no quiero desperdiciar ni un segundo más de mi tiempo en este asiento.
Me esperan las calles grises y un nudo en la garganta que se va a desatar con humo alquitranado.