miércoles, 29 de septiembre de 2010

Ellos

Ellos son los únicos que estuvieron al lado mío, siempre. Él ya no está, vos seguís acá.
Siempre los voy a querer.
A mi hermano nunca se lo digo(por eso mismo lo posteo en mi blog y no en otra de mis redes), a mi abuelo tal vez se lo he dicho, pero hace años que ya no tengo la oportunidad de decírselo y tampoco tuve la oportunidad de decirle que lo quiero por última vez. Una pequeña muestra de cariño hacía ustedes que se merecen mucho más de lo que tienen y tuvieron.


Lucas Matías Massicot.



Isidro "Negro" Subidía. 21 de Septiembre de 1930 - 25 de Diciembre de 2003

Un día más, que sentí el corazón deformando los latidos.

La ciudad se ve más linda cuando se viste de gris. Tal vez sea que se ve menos la imperfección de su individualidad. Tal vez sea que el gris del cielo pega justo con el gris del cemento que aparece en escala cromática por cada rincón. El sol veraniego ciega en el reflejo y vuelve detestable esa estación de tren que supo ser lúgubre.
Tranquila. Transcurren las horas, se escurren los días, se escapan.
Despacio. Toma despacio que te va a hacer mal.
Loca, depende quién me mire, yo me veo normal y serena.
No hay plata, pero viajo igual. ¿A dónde? No sé, pero no estoy, después vuelvo.
Siempre vuelvo, repito, error, error y acierto... Ah no, era error otra vez.
No hay mucho más que lo poco que se ve y los que observan se quedan ciegos cuando encuentran la verdad.
Si, no tiene sentido, pero es así. Por eso no tiene sentido hablar conmigo, buscarme, encontrarme. Nada de eso tiene sentido. Pero yo si lo tengo.
Todavía no sé cuál es mi sentido, pero existe, algún día me lo voy a encontrar en una esquina oscura, con una cerveza en la mano y ya sin cigarros.

domingo, 19 de septiembre de 2010

San Salvador Dalí y el aburrimiento existencial.

Inviértale al rock and roll, es patrimonio de nuestra Nación. Las cosas pierden sabor con el tiempo, las salidas, las cervezas en la vereda, las noches de verano. Las pitadas tienen un gusto feo ahora, incluso cuando están acompañadas por una cerveza fría y buena música. ¿Será que el sabor se lo daba el hecho de que no se entere nadie?. Las salidas quedan olvidadas en alguna época dorada donde todo era mejor (o peor). Una cosa es cierta, todo era diferente. ¿Será que en esas épocas doradas nuestra diversión era distinta también? Un vaso de frizze regalado era felicidad, ahora una cerveza invitada es un compromiso molesto. Parte de mi naturaleza es aburrirme de las cosas, de las personas, de las rutinas, de las incertidumbres; de todo. La vida misma me aburre y me alegra, me enloquece y me calma, busca contradecirme, busca volverme loca, pero cualquiera puede estar loco.
Dalí dijo una vez "La diferencia entre un loco y yo , es que yo, no estoy loco". Dalí, ese español que admiro hace añares, desde la primera vez que vi una pintura suya (Que por cierto fue "El nacimiento de un hombre nuevo"-No es el nombre completo, pero ta, es muy largo.-), desde la vez que leí su biografía y entendí los pasillos retorcidos que le daban lugar a su brillante y sombría mente. De él no me podría aburrir, porque como él también se aburría de la humanidad, cambiaba constantemente, manteniendo un hilo conductor que era fundamental: Sus características distintivas, como hombre y artista.
Así fue como paso de pintar a hacer esculturas, a escribir ensayos, novelas, opiniones, a hacer muebles, a diseñar casas. Siempre buscando en cada forma o en cada párrafo su identidad, reflejar su delirio controlado.
Eso no me soluciona nada en realidad, pero me encanta ver sus obras, todavía no leí ningún libro suyo. La próxima vez que me vaya de una clase de física me voy a ir a capital, al Ateneo y voy a buscar uno de esos libros que el escribió.
Voy a dejar una imagen del primer cuadro que vi de él y otra de su cuadro más reconocido en todo el mundo.


Niño geopolítico observando el nacimiento de un hombre nuevo.



La persistencia de la memoria.

domingo, 12 de septiembre de 2010

11 de Septiembre. Un día memorado.

Se conmemora el 11 de Septiembre el día del maestro, como un premio, un reconocimiento a sus esfuerzos, a veces en vano, de forjar a las personas que tendrán que sostener con sus espaldas la compleja y aplastante estructura social.

Esta misma estructura social, que se repite en todas las latitudes del planeta, es la que nos hace desconfiar los unos de los otros, mirar de rojo al que camina al lado nuestro en la ciudad, preguntar sobre ese nuevo personaje al cuál se le nota que viene de otros lares que no son los de mi pueblo. Nos degeneramos cuando nos empiezan a inculcar las "verdades de la vida", tenes que saber que hay estafadores en todas las esquinas, que te matan por dos pesos y un paquete de beldents, que la gente miente, que los políticos te meten la mano en la heladera y te toman toda la cerveza, que la vida es una mierda pero con olor a rosas.

Tanta desconfianza, tantos rencores, hacen que el 11 de septiembre la violencia se haga madre y tenga a la destrucción y el miedo de hijos. Todo una mentira, obviamente, pero las personas que murieron cuando se desplomaron esas torres hermanas en el pueblito norteño que es comandante de este barco, eran de verdad. Debían hacerlo así, tenían que morir muchos para que los sobrevivientes y los observadores dejaran crecer libre la semilla del miedo. Ley anti-terrorismo, es atroz. Los que toman esta fecha para premiar su esfuerzo por forjar el futuro culto y libre de aberraciones se ven desplazados por el luto a los cientos o miles que han muerto. Ya no es reconocimiento, ni gratitud, es duelo.

11 de septiembre de 2010, 6:30 am mi madre me arrastra desde el colchón en el piso dónde dormía hasta la cocina de un brazo, me levanta, me da una cachetada y me recrimina tener olor a alcohol. Que no haces nada, que sos un perdedor, que sos un vago y sin solución. No son las malas juntas, ni siquiera había tomado de más, pero su ira y su poco respeto hacia mi y hacia las dos chica que estaban durmiendo en mi cuarto me saco de mis cabales. Salí por la puerta del fondo y caminé repleta de bronca hacia la estación para ir a la facultad, decidida a no volver. Si no fuera porque ellas habían quedado en mi casa, yo no estaría escribiendo acá, hoy particularmente. Volví y ellas quisieron abrazarme
"Basta, no pasa nada. Duerman". Eso no cambia.

La tensión fue constante y mucha durante el día laborar, un mensaje suyo supuso hacerme sentir mejor, pero provoco lo mismo que provoca un granito de arena en el bolsillo de la campera, nada. "Me cortaste antes de que te diga TE QUIERO". Patrañas.
El humor desmejorado, las pocas horas de sueño, el trabajo movido y toda una noche por delante.

Saqué boleto de ida y me olvidé de la vuelta. Error tras error y me vuelvo a enojar. Podes tomar un máximo de 2 pastillas por año, yo tengo que comprar la tercera, que inteligente que soy. Una más, una menos, pero con esas cosas no se jode, te pueden dar cáncer, algún día voy a tener cáncer creo yo pero no interesa en lo absoluto, por ahora no tengo nada más que la estupidez gravada a fuego en el cerebro.

11 de Septiembre, un día con muchos significados, que me dijo que tengo resolver mi vida y dejar de dar vueltas. Es lo que voy a hacer seguramente.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Iluso.

Nos quedamos sin anécdotas que contar,
en ese puto gusano de metal.
No hay cuentos de hadas,
nosotras somos de verdad.

Vivimos todo el día
y renacemos a la noche.
la siesta la dejamos
para conformistas sin pasiones.

Somos todo lo que amas,
y también lo que odias.
No trates de seguirnos
sabes que no podes llegar.

Nacimos y crecimos,
con el mundo en nuestra contra
pero poco nos importa
nuestra verdad es otra.

Y si no lo entendés
es porque no querés ver.
No hay vuelta que darle
NO somos anormales.

Somos todo lo que amas,
y también lo que odias.
No trates de seguirnos,
sabes que no podes llegar.




Para mis hermanas Dextrosas. =)

lunes, 6 de septiembre de 2010

San Miguel.

Camina sola por las calles de San Miguel
desesperando en el encuentro con ese
que sea un poco más de lo que ella puede ser.

Con un cigarro prendido,
y un zumbido en los oídos.
Con los cordones bien atados,
y las zuelas muy gastadas.

Ella camina sin destino,
camina sin motivo.
Se encuentra en el descuido,
Ella camina por el borde del abismo.

Los miedos los dejó escondidos,
"Soy mejor que yo y peor que vos"
se dijo en algún barrio podrido
Y ahí no más perdió lo poco que había conseguido.

Camina sola por las calles de San Miguel
desesperada en el encuentro con ese
que sea un poco más de lo que ella puede ser.

Esquivando las miradas,
soñando fantasía.
Pierde el ritmo de las letras,
Cantando su dulce melodía.

Ella sigue caminando,
no se canza de intentarlo.
El encuentro ya no importa,
otra vez va a quedar sola.

Camina sola por las calles de San Miguel
Sin importarle el encuentro con ese
que sea un poco más de lo que ella puede ser.