martes, 30 de julio de 2013

Soledad y sociedad.

El ser humano es un animal que vive en sociedad. Sociedades complejas cargadas de reglas y excepciones, generalidades contradictorias pero acertadas, libertades acotadas a deseos ajenos. Por supuesto que son puntos necesarios para poder vivir acompañado de personas que son iguales y distintos a cada uno de nosotros en una y otra manera.
Pero ¿Qué pasa con cada individuo? Somos muchos individuos los que formamos las generalidades, somos muchos individuos que necesitamos vivir en sociedad. Si nos alejamos de este circulo al que nos acoplamos forzadamente perdemos la claridad, surgen los miedos, la desesperación, el miedo a estar solo.
Ahi viene la otra incógnita, la soledad. En la soledad esta el peor de nuestros miedos, o al menos para la mayoría resulta así. Miles de personas lloran en sus casas vacías al contemplar la idea de no tener a otro ser cerca suyo. ¿Porqué pasa? ¿Porqué el miedo a ser realmente individual?
Para muchos, la soledad es el peor enemigo, la última tiranía que este mundo les puede ofrecer. Para mi, por suerte, no lo es.

He escuchado muchas veces la bravura de personas que ante una situación desesperante son capaces de realizar actos que jamás hubiesen imaginado poder realizar. ¿Porqué no son capaces de conocer sus posibilidades, de establecer con marcada decisión sus límites?
Creo, y obviamente esto es una mera reflexión, que esto se debe a que reusan permitirse la compañía de la soledad. Es esta la única instancia en la que podemos conocer a fondo lo que somos, tanto en nuestros buenos pensamientos como en los malos. Reprimimos constantemente ideas que quedarían vetadas en la sociedad normal y acallamos nuestra parte más pura, la más real, la que en realidad es la generadora de nuestros miedos: nuestro verdadero yo.

Pero no es tan fácil, el inconsciente nos recuerda a cada instante y en cada sueño que nuestra verdadera identidad está gestada desde el principio de nuestros días, marcada a fuego en muestra mirada y que, por mas mascaras que pongamos, cuando tenga que salir a la luz lo hará sin medir consecuencias, sin importarle en lo más mínimo lo que piense la sociedad.

Es verdad que es muy difícil de sobrellevarla, refiriendome a la soledad, pero es la única forma de saber realmente quiénes somos, o peor aún, qué podemos ser. Conocer la parte monstruosa de uno mismo nos da permiso a perderle el miedo a la oscuridad que nos habita. No pueden haber sombras si no hay luz, no existe la luz si no es capaz de proyectar una sombra.

Seguramente ese momento desesperante en el que caes en la cuenta de que no hay nadie al rededor, la depresión momentánea que conlleva y la vibración que sube por los pies hasta retumbar en los oídos, puede ser nociva, pero solo se trata de dar el paso en el punto de inflexión. Una vez en ese punto hay solo dos opciones, seguir o abandonar. Si seguimos encontraremos la verdad, la verdad de nuestro propio ser y se revelará ante nosotros el antídoto a todos los miedos. Si abandonamos estaremos condenados a vivir en la desesperación de no querer mirar más allá de las expectativas que los demás tienen sobre mi, sobre vos, sobre todos.

domingo, 28 de julio de 2013

Empeora.

Sencillamente no sé muy bien qué está pasando. Aguantar, hay que aguantar un poco más. Siempre, un poco más, otro poco más y llegamos sin aliento, sin sangre, sin vida a lo que creemos que puede ser el final de todo o el principio de algo. ¿Dónde estamos? ¿Qué nos pasa? ¿Qué hay diferente entre ayer y hoy que todo se dio vuelta en un instante? Preguntas que ya no quiero pensar la respuesta. Respuestas que, aunque estén adelante mío no las voy a ver.


Simplemente es eso. Ya no sé que sé y no quiero averiguarlo.

sábado, 8 de junio de 2013

Irse

Hoy llego con algo nuevo, una sombra difusa viaja cerca mío, de a momentos me cubre por completo, un poco después queda en un plano dónde casi me puedo olvidar de su presencia. Me tomo el atrevimiento de creer que esa sombra es la muerte, que se dispone a jugar alrededor mío y a reírse de mi histeria por verla tan cercana y no reconocerla.

Mis sueños me trastornan, pensamientos oscuros que surgen en miradas perdidas, sentimientos tan reales que dan escalofríos. No sé si será que estoy aceptando realidades, o tal vez sea que mi cerebro está colapsando, si estoy segura del desgaste que está teniendo todo mi ser en estos momentos.

Deseo tanto poder irme de acá, alejarme por un rato de estos grises y negros que me está ahogando; pero no, siempre es no, y cuando creo que puede llegar a ser... Por supuesto, es no.

No sé si lo que veo está claro o distorsionado, por lo pronto vengo dando en el blanco y tantos aciertos me empiezan a carcomer la conciencia... Va a volver a pasar, aquel mensaje que me dio una fría sensación de vacío y la charla que lo continuó me esclarecieron los resultado. Le pedí que nunca volviera a hacerlo, pero no dijo nada y el fantasma de una sonrisa se dibujo en su boca a modo de respuesta. Lo va a intentar, estoy segura que lo va a hacer otra vez. Cuándo, es imposible saberlo, pero sé que esta vez la culpable voy a ser yo. No su tristeza, no su dolor, voy a ser yo.

Tengo la espalda cargada de angustias ajenas. Siempre pensé tener fuerza suficientes para ayudar a todo el que me necesitara, pero hoy ya no creo que sea así. Lo sigo haciendo, me sigo esforzando más y más, pero también me exigen más y más y más y la desesperación aparece cuando uno menos se lo espera. De un segundo al otro las ideas, las imágenes, los sonidos empiezan a rebotar dentro de mi cabeza como una fábrica de fuegos artificiales en medio de un siniestro incendio. Los sonidos aumentan el volumen, las imágenes pasan más rápido, las ideas se empiezan a desfigurar y todo se sume en un caos irremediable.

Necesito con urgencia alejarme de este aire pesado, necesito encontrar lo que queda de mí perdido en el interior para poder armar el rompecabezas que me define.


Otra vez está todo mezclado en la cabeza. Me voy, cuanto antes, mejor.

jueves, 28 de junio de 2012

Pensar es la base de todo

De vez en cuando el mundo se da vuelta, te perdes, no sabes qué hacer o quién sos. Pero eso es al principio nada más, la clave está en calmarse y empezar la reparación. Podés empezar por cualquier lado, lo importante es que gires de a una cosa a la vez (nunca, pero NUNCA, hay que hacer todo junto) hasta que todo vuelva a su lugar.

Otra cosa muy distinta es que tu mundo no cambie en mucho, mucho, tiempo. Ni siquiera en los detalles más chicos, como por ejemplo meter dos cucharadas de café en un taza, dos sobresitos de edulcorante, completar con leche, meterlo 1:20 minutos al microondas en programa 3 y darle un toque de 40 segundos. Eso mismo todos las mañanas de tu vida.

Poco a poco, ese mundo estático e inmutable, se va erosionando, como los bordes cresposos de las montañas más viejas se van suavizando con el viento. La definición desaparece, y un día, abrís los ojos, miras una, dos, tres veces, pero eso que durante tanto tiempo estuvo igual se ve distinto, irreal... Peor aún, se ve y se siente ajeno.

¿Qué se hace frente a algo así? ¿Cómo podes empezar a arreglar algo que está igual que siempre solo que un poco menos definido? Ahí está, amigos míos, el secreto de toda la cuestión. ¿Porqué cambiar algo que está como debe estar? Una mínima diferencia es el fin de la racionalidad cotidiana, PERO un giro de 180 grados nos sacude y nos permite reacomodarnos, y mejor aún, reacomodar todo como se nos plazca.

Eso necesito yo, un zamba. En este exacto momento, en estos tiempos que están pasando, no hay nada en mi cabeza. No hay sueños, ni proyectos, ideas, locuras o intrigas. Los sentimientos se me resbalan, casi que me olvido lo que son. La verdad, me parece que me reconozco más que nunca.. Tal vez trato de pensar que puedo ser distinta, pero al fin y al cabo, siempre soy igual.




Atte. Guga.

lunes, 16 de abril de 2012

Critical error.

Sometimes you don't know what to do.. But another times, you don't even know what are you doing.

That's what's happened to me. I never realized what i was doing.. and i screwed it up.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Mi malvado amor.

Se conocieron por el punk,
fue un día más.
Ella apareció así no más,
Nunca antes la vio pasar.

Al poco tiempo de hablar
lo empezó a notar.
Ya no era lo normal
La buena onda se hizo más.

El amor en él creció,
Pero ella no lo vio.
Mientras él sufría,
Ella sólo reía.

No se pudo distanciar,
no la quiere olvidar.
Sigue soñando,
con su hermosa maldad

Peeeeero aún así,
él sabe que decir
y en su interior le grita
lo que no quiere oir:

Mi corazón, maldita
lo dejaste hecho trizas
no te importó nada
y me robaste lo mejor que tenía

Mi amor, maldita
lo dejaste a la deriva
no te importo nada
y te reíste en mi cara.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Secretos secretosos.

Existen esas cosas que ni al diario íntimo se le pueden contar, secretos que se irán a la tumba, o se sabrán y destruirán vidas enteras.
Los mejores secretos que se viven una sola vez y que no se deben recordar.