Últimamente ya nada tiene un porqué o un para qué.
Sigo escribiendo en mi pobre blog, siguen cayendo palabras y frases en mi cabeza desordenada y lo peor, es que al parecer, se está ordenando.
¿Para qué escribir, entonces? Nadie va a leer, el que quiero que lea no va a leer. ¿Quiero que alguien lo lea? Si quisiera eso publicaría un libro, o escribiría en un cuaderno que pueda pasar de mano en mano, como se pasea mi vida.
¿Porqué besar a ese chico? ¿O a cualquier chico? Si ninguno de ellos tiene la boca que quiero besar. El chico que quiero para mi está muy lejos de acá y no lo puedo reclamar.
¿Para qué querés que te diga que te quiero, que te abrace y que te de amor? Entendé de una vez que no es lo que siento, es lo que creo que te debo demostrar. ¿Demostrar? ¿Demostrar qué? ¿Demostrarle a una persona que es especial, que significa algo más que la nada, que nunca la vas a abandonar? Pobre imbécil el que crea mis palabras, fucking intelectual el que le crea a mi mirada.
Debería estar trabajando, me arden los ojos de dormir poco y no tengo ganas de aceptar la rutina.
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viernes, 20 de mayo de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011
Transmitiendo, en vivo y desde Bariloche
Hay demasiado acà.
Demasiada gente, demasiada vida, demasiadas historias.
Mucho inglès, hebreo, antisemitas, judìos, gente que tatua, gente con tatuajes, gente naturista.
En fin, se resume a que hay gente, pero no de la que se encuentra en todos lados. No es la gente que te cruzas en el supermercado comprando una coca cola, ni el infeliz que te putea en vez de decir "permiso" cuando quiere pasar.
Hay mucho para ver.
Amaneceres imperdibles, lagos interminables, hippies roñosos buena onda que venden pulseras, colombianos Bacanos que regalan anillitos mientras te explican que la estrella es de la soñadora, la flor del underground y un infinito para la tercera.
Simplemente es genial, la gente es genial, el frìo es genial, las estrellas son incomparables, los legales se prenden solos, el alcohol corre gratis para nosotras y el shampoo ese copò a màs de uno.
Melkisedeck, antiorquesta payasa, los picapiedras y no sè que màs.
Indudablemente, un viaje muy bien recompensado.
Todavìa no termina, todavìa falta mucho màs, pero tiempo al tiempo. En cada segundo se duerme una sorpresa que està pronta a explotar.
Demasiada gente, demasiada vida, demasiadas historias.
Mucho inglès, hebreo, antisemitas, judìos, gente que tatua, gente con tatuajes, gente naturista.
En fin, se resume a que hay gente, pero no de la que se encuentra en todos lados. No es la gente que te cruzas en el supermercado comprando una coca cola, ni el infeliz que te putea en vez de decir "permiso" cuando quiere pasar.
Hay mucho para ver.
Amaneceres imperdibles, lagos interminables, hippies roñosos buena onda que venden pulseras, colombianos Bacanos que regalan anillitos mientras te explican que la estrella es de la soñadora, la flor del underground y un infinito para la tercera.
Simplemente es genial, la gente es genial, el frìo es genial, las estrellas son incomparables, los legales se prenden solos, el alcohol corre gratis para nosotras y el shampoo ese copò a màs de uno.
Melkisedeck, antiorquesta payasa, los picapiedras y no sè que màs.
Indudablemente, un viaje muy bien recompensado.
Todavìa no termina, todavìa falta mucho màs, pero tiempo al tiempo. En cada segundo se duerme una sorpresa que està pronta a explotar.
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