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miércoles, 30 de junio de 2010

Ambigüedad, es una palabra femenina.

Dos partes, secciones, cosas, lados. Lo que sea, son dos.
Dos diferentes que combinan en el mismo ente. Uno está arraigado al cambio, muta todo el tiempo, con cada sonrisa, con cada frunce de ceño. Otro es constante, hace años que es lo mismo.
Se engañan entre si. Uno esconde a Otro, Otro lo permite pero se revela en rayes temperamentales casi incontrolables. Uno invita a todo el mundo a conocerlo, pero cuando el mundo está cerca, Otro se encarga de alejarlo.
Es un problema, o en realidad, no es un problema. Pero Otro es realidad y Uno es mentira. Aunque Uno también es un tanto de verdad, sino no existiría.
Hermanitos cariñosos, Uno lo cuida a Otro, pero Otro quiere darse a conocer.
Años escondido por Uno, subyugado a sonrisas engañosas y emociones camufladas.
Uno es el menor, porque nació cuando Otro tuvo que encajar en algún lugar que no fuera él mismo. Uno está enfermo y no se da cuenta que tanto cambio lo hace cada vez más débil.
Uno, está pronta tu hora, o tal vez no... Pero te cuento un secreto. Otro está planeando hacerte desaparecer. Tal vez cambies por última vez y te conviertas en Otro, tal vez quedes como el plan B de él o tal vez te esfumes definitivamente. Queda poco que jugar antes de saber la respuesta.

Suerte Uno. =)

sábado, 20 de febrero de 2010

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Buscando abajo de la cama, en el fondo del placard, en una caja mugrosa llena de recuerdos, lo vas a encontrar.
Aquel fragmento de un algo que fue, pero quiso ser más. Lo mataron en el camino al pobre, aunque lo intentó con todo su corazón.
Es fácil pelear contra la corriente de un arroyito, pero te quiero ver peleando con un mar de iniciativas camufladas, contradicciones, falsas esperanzas y mentiras piadosas que cuidan el sentimiento.
Sencillo, nos dejamos ser, me dejaste ser, te decepcioné, no hay nada nuevo, no es nada del otro mundo. Te lo advertí y no me escuchaste, te lo expliqué y no me creíste y en la hora de la verdad te olvidaste de mis palabras.
Amo mi vida, porque me sorprende casi todos los días, gente que me habla en el tren, chicos que me invitan un pochoclo en la plaza, pensar en acostarme a las 22 y terminar acostándome a las 10. Sencilleces que me dan ganas de levantarme temprano y acostarme tarde una vez más.

Encontré una carta vieja, es gracioso... Lo que decía, lo que pasó después, lo que pasó antes, lo que somos ahora, es gracioso que hayamos sido tan estúpidos y que la preocupación haya sido tan inmensa con boludeces como aquellas.

Increíble, no te extraño, hace ya mucho tiempo que no lo hago. No te amé y nunca me creíste, nunca te pudiste deshacer de lo que vos sentías por mi y no hiciste nada mejor que mentirte y tratarme de loca diciendo que nunca me habías dicho "eso".

Ayer te vi, apurado, idiotizado, cambiado, ahora te cagas en tus amigos, te cagas en mi y en todo lo que se te acerca por una noche de sexo que sé que no te satisface y que la tenés todos los fines de semana. Ridículo tu, me voy a la Universidad.