Es raro cómo funciona la mente humana, a veces pareciera que nunca superamos esa etapa de la niñez donde tocamos lo prohibido después de dos retos consecutivos sabiendo que va a haber un tercero, ya carente de paciencia.
Hacemos cosas indebidas, que lastiman, que degradan, que se mofan de la confianza y lo comentamos arrepentidos pensando en un consuelo tal como "Todo el mundo comete errores.", pero sabiendo a ciencia cierta que la consecuencia es un llamado de atención, un reto, un enojo irremediable.
Con qué objeto hacemos esa clase de cosas me resulta incierto. Ahondando un poco más podría llegar a suponer que buscamos redención, el perdón a la confianza traicionada, pero, ¿somos capaces de hacer frente a las consecuencias? ¿Qué tan caro nos saldrá esa equivocación? Capaz es más de lo que podemos soportar.
Si ese es el caso, espero que los corazones sean fuertes y la mente amplia para aprender que, el dolor de quienes queremos lastima más que el propio, cuando somos los responsables de él.
miércoles, 14 de enero de 2015
Traición.
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