Cuando era chica, las cosas eran distintas. Mi convicción y mi resentimiento hacia la humanidad eran mucho más grandes de lo que son ahora. Mejor dicho, de lo que permito que sean.
En aquel momento la soledad era compañía para mi, pero no por destino, sino por elección. Detestaba el mundo que veía, mundo de adultos vulgares, rencorosos y enfermizos. Atrapados en sus propias mentiras, en su naturaleza destructiva. Naturaleza humana.
El aislamiento mi dio ventajas analizando el mundo que me rodeaba, el confinamiento me dio la oportunidad de discernir entre sinceridad e hipocresía.
Un dia, cerca de los ocho años tuve la curiosidad de entender al resto de los seres humanos, debía ampliar mi visión del mundo, tal vez estaba juzgando desmedidamente, generalizando a toda la sociedad por el ínfimo mundo que me rodeaba. Así pues, encontré muchas cosas nuevas, amigos más que nada.
No puedo negar que me hicieron cambiar, para mejor, estimo. Pero aún así, hace tiempo que extraño algo de ese mundo donde solo estaba yo y mi entorno. Un entorno divido en dos, los hipócritas y los sinceros.
Aquellos hipócritas humanos adultos que tanto me hicieron sufrir, aquellos sinceros compañeros de la naturaleza que me dejaban descargar mi frustración.
Para encajar en ese nuevo mundo al que me había propuesto a entrar debía dejar de lado ciertas cosas, cosas que ahora no puedo recordar con claridad, por lo menos no hasta que conocí una nueva faceta del mundo hipócrita.
Conocí a una persona que es vegana. Desde el principio me llamó la atención es ideología, la convicción, la fuerte creencia. Me dije a mi misma que yo seria hipócrita si tomara ese rumbo porque lo mio sería por gusto y no por verdadera ideología. Tal vez me equivoqué.
Empiezo a creer que esa parte de mi que tuve que enterrar para poder encajar es mas cercano a esa ideología que lo que actualmente soy. Los conflictos conmigo misma podrían tener un cese si tal vez le diera lugar a algo que se estuvo gestando tiempo atrás y yo hice quedar en stand by.
No quisiera que la gente tenga una idea errónea de mi y mis deseos, por eso prefiero mantener un perfil bajo, muy bajo. Aun así, entre chistes estúpidos y que probablemente sean molestos para esa persona, mi mente va tejiendo un complicado esquema de lo que es la verdad del mundo. Las convicciones vuelven a pesar como hace tiempo no lo hacían y hacen que tenga un poco más de confíanza en mi.
No tiene mucho sentido para la gente en general leer algo como esto, una declaración de que voy a hacer algo que no quiero que nadie sepa sale publicado en internet y suena casi irónico, pero el sentido es otro. Cuando las palabras fluyen solas y desenfrenadas es mas fácil plasmarlas para luego ver si tienen coherencia. Esto que esta acá esta también en mi mente y necesito verlo desde otro punto para saber si es verdad o solo un paseo por mi inseguridad.
Un poco mas de investigación y una decisión que ya casi tomada empieza a tomar forma.
Tiempo al tiempo veré si es en parte esto lo que me aquejaba. No por moda, no por pertencer, no por pretender, sino porque mucho tiempo atrás supe que había cosas que estaban mal y no dude en criticarlas, y luego, con el tiempo y cegada por los sentimientos provistos por mis amigos, fui desechando y olvidando, con tal de no perder lo que tan bien me hacia y tanto me había costado conseguir.
Ahora entiendo también que los verdaderos amigos no se dejan llevar por esas cosas y que hoy en dia puedo ser mas yo misma de lo que estuve siendo.
Volver a los orígenes, volver a ser lo que alguna vez quise ser, volver a defender lo que creo que está bien y criticar lo que creo que está mal.
No me gustaría que me mal interpreten, esto va más allá de una persona en particular.
Esto, es poder verme de nuevo en un espejo y no sentir que hay algo que me falta, que perdí y que no podría recuperar.
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