Un revolver, lugar para 8 balas, solo hay una en el tambor.
Balance del año, aprovechando la fecha, ¿Matar la conciencia o seguir viviendo?
Cerrás los ojos y giras el tambor con fuerza cerrándolo al instante, para que el azar o el destino se encarguen de mover esa bala.
Apuntas, ¿A qué le apuntas? A un pensamiento, ¿Qué tenemos? Los amigos ganados fueron más que los perdidos, pero los perdidos serán siempre más importantes, no es cuantitativo el cálculo, es sencillamente emocional.
Gatillás y... Click, la bala te esquivó.
Nuevamente, cerrás los ojos y giras el tambor. Lo cerrás más rápido que antes, te asusta tardar de más y que la suerte te de la espalda.
¿Y ahora qué hay? ¿Tardar? Perder las oportunidades es tu miedo, ¿No? Ya perdiste varias este año, ¿Perdiste más de las que aprovechaste? No, pero fueron más importantes las que perdiste por un miedo idiota que las que aprovechaste por pensar con unas copas de más encima, o por ni pensar, directamente.
Gatillás... Ahora el dedo no quiere responder... Click, otra vez te esquivó.
Te estás dando cuenta de que esto te podría costar más caro que la conciencia.
Lo repetís, cerrando los ojos, respirando agitado, sintiendo las gotas rodar por la cien, pidiéndole a todas las deidades que te hartaste de decir que no existían que te ayuden esta vez.
¿Es esto lo que querés? ¿Este extremo te gusta manejar? ¿Querías la adrenalina o ahora te das cuenta que la adrenalina es una estúpida mentira para los idiotas que hacen las cosas por hacerlas?.
Llegamos al final, es hora de contestar: ¿Año bueno o año malo?
Mejor dicho, ¿El próximo año lo vas a hacer bueno o malo? Bajo estas circunstancias estás reproduciendo cual película en alta velocidad todo tu año, toda tu vida, todos tus errores, la gente que merece tu perdón, los que merecen escuchar tus disculpas, los que quedaron en el camino, los que tenes que volver a buscar, miles de cosas que hiciste o no te atreviste a hacer y, por último, los nuevos rumbos que querés crear.
Si no escuchas el BANG, vas a poder cambiarlo.
Si el BANG retumba una vez cerca de tu oído, lo va a hacer eternamente, conjunto a todas las cosas que te diste cuenta que te faltaba arreglar... ¿Ahora si te está asustando la señorita vestida de negro?
Gatillás, cerrás los ojos con fuerza, una última brisa se escapa entre los labios antes de la definición: "Estuve mal".
El dedo en el gatillo, y...