Son las 22hs de un domingo cualquiera, después de un finde acelerado, después de los errores normales y de los aciertos salvadores.
Se me hace raro pensar en ciertas cosas, en deseos estúpidos que no sirven de nada, en sueños que destaco como mentiras pero son verdades dolorosas que no puedo concretar.
Escribir sin un fin definido, solo para tratar de entender algo de todo lo que hay en mi cabeza, escribir letra tras letra, palabra tras palabra y seguir sintiendo esta leve tristeza que no le encuentro fundamento.
Quiero un cambio de aires, para poder escuchar mi corazón. Quiero mirar al horizonte y encontrar más preguntas a las cuales intentar responder.
Quiero vivir con felicidad y con miseria, para poder buscar lo que realmente me hace bien.