Con la última persona que me quería cruzar a la noche era con ese chico. No pensaba siquiera que podía volver a verlo, no me interesa verlo ni saber nada de él.
Voy hasta el bar La Lata, el único que tiene barra en San Miguel, el lunes a las 23.30 hs. Me acerco, la puerta está cerrada "Uhh, hoy no tomo cerveza, que cagada" pensé yo, me moví unos metros a la derecha de la puerta del bar para comprar un Beldent menta fuerte en el kiosko.
Lo vi, pero me hice la otra.
"¿Vos no saludas más?" -¡Carajo!-
Nico, hola, no me di cuenta que eras vos. -Yo quería safar chabon.-
"Pasame tu celular." -Molesto-
15 ta ta ta ta. Tomá, dame un Beldent negro. -ME QUIERO IRRRR.-
"Tomá, llevalo, después arreglamos" -Después arreglamos una mierda.-
Ta, come por puta Guga, no puedo ir más a La Lata y la re cajeta del pato. Chabon molesto, que no me interesa en lo más mínimo. ¿Qué carajo le hace pensar a la gente que a mi me interesan?
NADAAAAAAA.
Terminé yendo al Blindado, menos bar que la calesita de la plaza tiene eso. Mirando Bailando por un Sueño, ridículo.
Hoy es miércoles, compro en el super y me siento en alguna vereda, de esas oscuras y vacías que San Miguel me regala para caminar.