Sencillez, es eso.
Buscas un buen título, que te haga pensar en el sentido abstracto de cosas concretas.
Escribís alguna basura incoherente disfrazada de profundidad intelectual.
Le agregas un par de retóricas para darle sombras y luces, es decir, le metés perspectiva.
Alguna conclusión que no concluya nada, más que todo lo que dijiste antes.
Y si lo podes hacer corto y muy intrincado, mejor, más difícil de notar lo superfluo que es.
Como frutillita de la torta, le agregas unas vagas descripciones, de lugar, de situaciones, que le sirvan al lector para imaginar inmensamente.
Ahí tenes, el próximo Best Seller de los cuentos corto y/o textos de opinión.
Esta industria es increíble.