Era muy querida, buena gente, buena amiga, amable y contenedora de emociones ajenas. Tenía una gracia especial para hacer reír a las personas y tras cada risa, guardaba la verdad.
Por fuera toda una heroína, los grandes y los chicos confiaban en su calle. Lo más escépticos admiraban sus hazañas. La imagen de grandeza camuflaba un castillo de arena esperando la marea alta.
Frágil cómo pocos, fuerte como menos, también tiene debilidades.
Su talón de Aquiles, el punto ciego por dónde las agujas pasan sin obstáculos y se clavan en el corazón y vos, y vos...
Desde adentro clavaste un puñal, en el único lugar dónde mil veces te pidió que no lo claves. Llorará sin lágrimas, llorará su alma, hasta que sus ojos rojos no aguanten más.
Se caen por el tabique y mueren en la almohada, pero no muere el dolor. Gotas saladas que prefieren perecer tratando de llevarse consigo un poco del malestar.
Una sonrisa le pidió y de mala gana se la dio, "Muchas gracias, aunque no lo creas, fue un GRAN favor."
Una idiotez para algunos, su única flaqueza sin dudas. Pobre idiota, se prometió no confiar, pobre tonta, se convenció de que no le iba a importar.
Siga llorando mija, el dolor no se va. No se entera nadie, porque usted no les quiere contar, busque redención pero no pida perdón. Lo hecho, hecho está.
Y así es.
ResponderEliminarexcelente, estoy en maricona me hiciste llorar
ResponderEliminarme encanto .
sin palabras